RENOVARSE O MORIR: La estrategia FinTech de la Banca Española

Javier González de Velandia Ruiz 

BBVA, Santander, Caixabank o la actual Bankia, obligados a renovarse para adaptarse a los nuevos cambios del mercado: las fintech son una competencia real. Arranca una ardua carrera que cada entidad financiera afronta desde una perspectiva diferente aunando competencia y cooperación. 

Las FinTech de todo el mundo se debaten entre trabajar junto al sector financiero tradicional para reinventar la banca -el segundo oficio más antiguo del mundo- o emprender la carrera en solitario, compitiendo de forma abierta, con menos recursos, pero con mucha más ligereza: sin su pesada estructura, su deteriorada imagen ni sus complicados y lentos procesos.

En España la realidad es similar. Los principales bancos del país han entendido que las FinTech son una competencia real y se ven obligados a renovarse o perder gran parte del lucrativo negocio que han mantenido durante siglos (aunque el banco más antiguo del mundo es el italiano Monte dei Paschi, la actual Bankia cuenta con más de 300 años de historia).

Las estrategias seguidas por Santander, BBVA, Caixabank o la decana Bankia son muy diferentes y buscan aunar lo mejor de la competencia y la cooperación.

BBVA, la gran apuesta

A pesar de no ser el banco español más grande si es el que ha apostado más fuerte por el desarrollo tecnológico a todos los niveles. Su estrategia, apoyada firmemente por su Presidente, Francisco González, se basa en transformar a un banco minorista español en una entidad financiera líder mundial desde el punto de vista tecnológico.

BBVA ficha en 2016 a Derek White, procedente de Barclays,  para liderar Customer Solutions que aglutina, entre otras, todas las áreas relacionadas con la digitalización y la estrategia “FinTech” del banco. White cuenta con una larga y destacada trayectoria que justifica su fichaje, siendo responsable por ejemplo del lanzamiento primer banco por internet del mundo.

Buscando estar lo más cerca posible de los principales centros de innovación, la entidad cuenta con una importante presencia en San Francisco, desde donde dirige muchas de sus participaciones en empresas tecnológicas y, también, su importante fondo de inversión especializado. Además, BBVA se ha establecido en Londres, el Silicon Valley de las compañías FinTech.

Por su parte, en Madrid, decorada en consonancia con la estética de las más puras compañías tecnológicas (máquinas de videojuegos incluidas) BBVA tiene en el Centro de Innovación su base de operaciones en España, donde se imparten de vez en cuando charlas sobre tecnologías abiertas al público. En él además de desarrollan su actividad algunos de los empleados de la entidad de perfil más técnico también se reúnen los equipos de algunas de sus participadas tecnológicas.

Así, BBVA ha apostado por la inversión en compañías tecnológicas a través de una triple vía: la interna, la externa y, a través de su fondo.

Desde la propia entidad, el área de Nuevos Negocios tiene como objetivo seguir y analizar aquellas tecnologías que tengan aplicación en BBVA de forma transversal para posteriormente integrarlas. La cara más conocida es su CTO, Carlos Kuchkovsky. Conferenciante y coautor de uno de los primeros libros sobre blockchain en español, se ha convertido en una referencia en esta tecnología.

La segunda vía consiste en aprovechar los recursos de la entidad para crear startups de origen tecnológico dependientes de BBVA pero independientes. Este modelo híbrido busca aprovechar lo bueno de los dos mundos: la agilidad de las startups y los recursos y ‘know how’ de las entidades financieras tradicionales.

Como resultado de esta estrategia híbrida ha surgido recientemente Denizen, una FinTech liderada por Joaquín Ayuso, cofundador de Twenti, que agrupa bajo una única cuenta todas las cuentas internacionales, intentando atraer así a clientes que desarrollan su actividad profesional en varios países a la vez.

Y es que, con una dotación total de 250 millones de dólares, BBVA compra participaciones en fintech, principalmente estadounidenses, bien a través del fondo especializado BBVA Ventures gestionado por Propel desde sus oficinas de Silicon Valley, o a través de otros vehículos de inversión directa. Las apuestas más célebres, aunque polémicas son sin duda la norteamericana Simple y la británica Atom, el primer banco británico puramente digital. Como resultado de estas dos inversiones se ha anotado 134 millones en pérdidas.

Cabe destacar también su programa Open Tallent que este año cumple su décima edición. Este concurso a nivel internacional premia a las startup tecnológicas ganadoras con promoción en la entidad y entre inversores, además, de dotarlo de un premio económico.

Santander, comprometida desde la inversión

La entidad financiera más grande de España y una de las más grandes de Europa ha optado por un enfoque centrado en la inversión directa a través de su fondo especializado: Santander Innoventures.

En su cuarto año de actividad y dotado con 200 millones de dólares -el más potente de España en su categoría- ha realizado al menos once inversiones, todas fuera de España. En consonancia con este enfoque internacional, Santander gestiona su fondo desde la capital FinTech de Europa, Londres.

Con un fuerte foco en compañías estadounidenses con siete de sus once inversiones, destaca sobre todas, su apuesta por Ripple, con una ganancia potencial de 23% sobre sus cuatro millones invertidos. A raíz de esta apuesta por Ripple están surgiendo varios proyectos alrededor de la red Blockchain de la tercera Criptomoneda más importante, como su aplicación de pagos internacionales que podría ver la luz en la segunda mitad del año.

Desde el punto de vista organizativo la estructura de la entidad presidida por Ana Patricia Botín se ha visto menos alterada por el efecto FinTech. El movimiento más destacado se dio en su brazo de gestión de fondos con el nombramiento como responsable de Santander Asset Management (con más de 182.000 millones bajo gestión) de Mariano Velinsky, antiguo jefe del Innoventures.

Sin duda la cara más mediática en innovación en general y blockchain en particular es su jefe de Investigación y Desarrollo, Julio Faura.  Él coincide con Carlos Kuchkovsky, entre otros, en la dirección Alastria. La blockchain española a la que pertenecen muchas de las grandes empresas del país y la práctica totalidad de los bancos.

Caixabank, en fase de experimentación

La tercera entidad de España parece encontrarse en una fase centrada en la construcción del equipo de innovación a todos los niveles además de una fase de experimentación con varias de las tecnologías de máximo potencia para el sector financiero.

Desde el punto de vista organizativo, el área de innovación, dirigida por la ex McKinsey Mariona Vicens ha emprendido varios proyectos de calado. Por un lado, la implementación del sistema de inteligencia cognitiva de IBM, Watson, en diferentes áreas del banco a través de chatbots y por otro, también de la mano de IBM como socio tecnológico, trabaja en la última fase de su proyecto estrella, Batavia, construido sobre blockchain, busca aumentar la transparencia, seguridad y sobre todo aumentar la eficiencia en costes del actual proceso de comercio exterior.

Sin contar con un fondo FinTech específico Caixa Capital Risc, con un largo historial inversor en compañías en estado semilla o en fases iniciales de actividad, sí cuenta con algunas participaciones en FinTech desde su fondo tecnológico. 

Otro movimiento interesante ha sido el de la compra de parte de Socialpay desde su filial de pagos. Esta compañía, centrada en los pagos escrow venía desde hace tiempo trabajando en implementar el uso de la tecnología blockchain en Marketpay, una de sus marcas comerciales.

Bankia, acelerando el paso

Acelerando el paso viene la entidad con sede en Madrid. Con menos vocación inversora pero muy enfocada en estar al día de lo que ocurre en el sector FinTech, Bankia ha emprendido varías iniciativas que le están ayudando a aprender y posicionarse.

En acuerdo con la aceleradora Innsomnia, con más de diez años de bagaje, la entidad presidida por Ignacio Goirigolzarri emite concursos para FinTech a nivel nacional e internacional a las que, además de premiar y dar difusión, ayuda a buscar encaje dentro de la estructura del banco o con socios estratégicos. Aprendiendo mutuamente, dotando de recursos, pero sin tomar participación a cambio.

Sin inversiones destacadas, su proyecto estrella, desarrollado desde la propia entidad es Stockmind, la primera plataforma de tokenizacion en España. Stockmind está promoviendo actualmente una competición que busca dotar de contenido a la plataforma a través de los mejores casos de uso posible.

Dos nombres propios destacan en el área de innovación: Carmen Chicharro y Alberto G. Toribio. La primera, responsable de Innovación en Servicios Financieros, es una persona de la casa con muy buena consideración en el sector. Además de sus responsabilidades en Bankia también tiene un papel destacado en Alastria formando parte del equipo promotor.

Alberto G Toribio es sin duda el fichaje estrella de la entidad. Nombrado recientemente persona más influyente en blockchain en España según la consulta Adecco, Toribio lleva más de diez años impartiendo conferencias sobre tecnología y es uno de los precursores de blockchain en nuestro país, siendo cofundador del laboratorio de ideas NevTrace a mediados de 2015.

¿Condenados a entenderse o competidores en una carrera por la supervivencia? ¿Moda pasajera o cambio de paradigma? Las fintech y los bancos están tomando diferentes caminos con un final incierto, donde factores generales, pero también específicos como la imagen de la banca y las startups tendrá mucha importancia. los de las preferentes, los de los rescates millonarios, los malos en definitiva y los buenos; modernos, ágiles, hechos a sí mismo. La banca continúa con su estrategia para renovarse o morir.

Artículo publicado originalmente en la revista FinTech en Español Décimo Segunda Edición, para descargarla haz click aquí

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