Planes de pensiones FinTech

Ana Sastre

Es importante que repasemos “a grosso modo” la fiscalidad de los Planes de Pensiones: Se puede aportar un máximo de 8.000 € anuales o 30% del Rdto. Neto del Trabajo y de las Actividades Económicas. Estas cantidades lo que hacen es reducir la Base Imponible. Esta es la gran ventaja que tienen, por otra parte, ventaja que se pierde cuando se rescatan porque entonces tributan como Rendimientos del Trabajo.

En mi opinión, no supone una ventaja la rentabilidad que están obteniendo. Al invertir a largo plazo y sobre todo para los que eligen carteras más agresivas tendrían que obtener otro tipo de rentabilidades. Aquí las comisiones tendrían bastante que decir.

En muchas ocasiones, cuando invertimos en empresas financiadas a través de plataformas “FinTech”, somos nosotros los que elegimos la rentabilidad que queremos y que irá en función del riesgo que queramos asumir y por supuesto, también del plazo de dicha inversión.

Otra de las características con las que hay que contar es la “iliquidez” de los fondos de pensiones aunque la hayan relajado un poco. En estos casos, ya nos podemos estar poniendo con las complementarias correspondientes.

Y yo me pregunto ¿Por qué no aprovechar la deducción por inversión en empresa de nueva o reciente creación? ¿Y hacernos nuestro propio Plan de Pensiones a medida? Ir haciendo una cartera en la que vayamos combinando riesgo, liquidez, sectores, etc. No descubro nada nuevo. Los factores de siempre cuando se elige una cartera de inversión o de ahorro.

¿Pero tendría ventajas fiscales? ¿Y si yo les contestara a esta pregunta que serí?

Debo empezar diciendo que la gran olvidada aquí es la Ley 5/2015 de 27 de Abril, de Fomento a la Financiación Empresarial.

Y aquí debo hacer un inciso importante. Es la gran olvidada para determinados Ayuntamientos, para determinados Gobiernos Autonómicos, para determinadas Cámaras de Comercio y lo que es peor, para determinadas Asociaciones Empresariales que en teoría están para favorecer el desarrollo del empresariado. Aquí ya se me rompen los esquemas. ¿Sabrá esta gente de la existencia de la ley?

Si invertimos en los fondos propios de empresas de nueva creación (o que tengan como máximo 3 años) hasta un máximo de 50.000 € anuales, el 20% de esos 50.000 €, es decir, 10.000€ nos los podemos deducir directamente de la cuota (no de la base como los planes de pensiones).

Además, para reducir el riesgo podemos hacernos nuestra propia cartera ya que no hace falta invertir los 50.000 € en la misma empresa. Podemos hacerlo en una cartera de empresas y elegirlas en base a diferentes criterios (esto pueda dar lugar a otro artículo).

Antes he dado la culpa a las autoridades pero la verdad es que no la tienen toda. Una parte muy importante de la culpa la tenemos los mismos economistas.

Porqué no contribuimos a difundir el conocimiento de todos los instrumentos al alcance de los contribuyentes y que ellos mismos elijan.

¿Será por desconocimiento?

Artículo publicado originalmente en la revista FinTech en Español Décimo Cuarta Edición, para descargarla haz click aquí

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