Un nuevo desafío en el Fintech: Insurtech

Sebastián Hoppe

En los últimos años, en el mundo y también en Chile, hemos visto la irrupción del FinTech en la gran mayoría de los espacios del mercado financiero. Si bien, aún existe una alta participación de las llamadas empresas “tradicionales” en este espacio, poco a poco, start up o estas mismas empresas “tradicionales”, han recogido el guante de la modernidad y han sumado tecnología e innovación a sus procesos.

Ya sea en mayor o menor medida, operaciones que antes eran impensadas, se pueden realizar con un par de clicks. Transferencias, créditos o facturas, han dejado el papel y se han pasado al mundo digital, sin posibilidad de volver atrás. En mi experiencia, este es un cambio que llegó para quedarse y que evolucionará cada día más rápido.

Pero no todo es cambio. Aún existen áreas de la economía que se han vuelto resistentes, casi inmunes a esta revolución. Son pocas, pero las hay. Y la que más llama la atención son aquellas relacionadas al mundo de los seguros.

Para ser honestos, nadie en el mundo emprendedor considera a los seguros como un mercado atractivo y novedoso, sino todo lo contrario. Tenemos la percepción que es un negocio gris, aburrido y poco dinámico, y en parte no es una visión errada. Mal que mal, es difícil relacionar nuestro trabajo soñado con una de estas compañías, o no?

¿Todos de acuerdo? Pues algunos datos nos pueden asombrar y hacernos reflexionar el verdadero atractivo de este negocio.

Hoy por hoy, el mercado de seguros en el mundo posee un tamaño de, escuchen bien, US$ 4,7 TRILLONES[1] con una penetración de tan solo 6,3% en el total de activos cubiertos. Pese a este tamaño y a las oportunidades que se abren ante un mercado tan grande, a nivel mundial en el 2017 solo se contabilizaron US$ 2,2 billones en inversión directa para empresas de InsurTech (cómo se logra apreciar en el gráfico). A modo de comparación, según KPMG, la inversión directa en el mundo FinTech fue de US$ 31 billones[2] durante el 2017.

Pese a esto, existen ya algunas empresas tecnológicas que están comenzando a llamar la atención en el mundo de los seguros. Una de ellas y quizás la que más ha crecido en los últimos años es Hioscar.com. Web enfocado principalmente a la contratación y asesoría en seguros de Salud, la cual contabiliza cerca de US$ 900 millones en inversión y una valoración cercana a los US$ 3 billones. Siendo este caso una excepción.

¿Y por qué se ha demorado tanto la incorporación de tecnología?

Al igual que como sucede con la Banca y la Inversión de Capitales, las grandes barreras de entrada se concentran en la regulación, la especialización del negocio y la red ya instalada (la competencia de las empresas “tradicionales”).

Chile no es la excepción. Si bien no es tan complejo montar una corredora de seguros, el siguiente paso está lleno de regulaciones y trampas que hacen difícil para cualquier emprendedor, sortear con éxito todo el proceso. Adicionalmente no se debe dejar de lado el propio talón de Aquiles de las compañías de seguros, su incapacidad para adaptarse a la nueva realidad del mundo.

Ahora bien, porque fijo mi mirada en una mercado aparentemente poco glamoroso y francamente mal visto por el emprendedor promedio. Por la razón más simple de todas, por su potencial.

Piensen por un momento en qué consiste una póliza. Un seguro es simplemente un contrato que “garantiza” un monto a pagar antes la probabilidad de que un evento suceda. Contra más probable dicho evento, más costosa la póliza y viceversa. Pensemos un poco más, que necesito para “calcular” dicha probabilidad. Simplemente buena información.

En base a este pequeño ejercicio, hemos establecido que en el fondo, una compañía de seguros es simple y llanamente, una compañía que administra información. Al tener más y mejor información, mejor será su capacidad de predicción y más exacto el precio a cobrar por su servicio.

Por esta sola razón, las empresas de seguro deberían ser las más favorecidas por las tendencias actuales como el Big Data, el Business Intelligence, el Internet de las Cosas, los nuevos Medios de Pago, y así una larga lista de innovaciones que hoy sí se están incorporando a otros negocios tradicionales.

Como ello aún no ha sucedido, se está generando una brecha tremenda entre el diario vivir de las personas, con la incorporación natural de la tecnología, y el negocio de las empresas de seguros. Esto está generando una oportunidad creciente de que Start ups que hoy ofrecen servicios y productos relacionado al manejo de información y que por lo general se matan por conseguir un banco o un retail como cliente, comiencen a fijar su mirada en el mundo de los Seguros.

Más aún, pese a su complejidad particular, una empresa de seguros debería tener menos problemas regulatorio para el manejo de dicha data. Pero no por esto se está exento de algunas dificultades. Creo que la mayor de todas es la más brutal, incorporar a sus procesos de una vez tecnología. He tenido la oportunidad de trabajar con algunas compañías de seguros y es impresionante la cantidad de procesos y papeleos que se hacen literalmente de la misma manera que hace 100 años atrás, con lápiz y papel.

En definitiva y para terminar, creo que las nuevas y grandes oportunidades del FinTech están en este lucrativo pero no tan atractivo mercado. Vale la pena poner ojo en los cambios futuros porque es muy probable que el próximo gran emprendimiento disruptivo aparezca acá.


[1]Global insurance trends analysis 2018, EY.

[2]https://home.kpmg.com/xx/en/home/media/press-releases/2018/02/global-fintech-funding-tops-us-31b-for-2017-fueled-by-us-in-q4-kpmg-pulse-of-fintech-report.html

Artículo publicado originalmente en la revista FinTech en Español Décimo Cuarta Edición, para descargarla haz click aquí

Deja una respuesta

Tu dirección de correo no será publicada. Los campos requeridos están marcados con *